Fabric naturally dyed pink with plants

Introducción al teñido con plantas: cómo recolectar, secar y teñir

Plantas recolectadas y secas para el teñido natural

Los ingredientes naturales y los oficios tradicionales viven un renacimiento. Estamos recuperando los saberes de nuestras abuelas: hacer jabón, recetas olvidadas, tejer, hilar y teñir con plantas. Esta introducción al teñido con plantas explica cómo recolectar, secar y teñir con plantas.

Cuando se piensa en teñir con plantas, muchas personas recuerdan primero los huevos de Pascua hervidos con pieles de cebolla para darles un tono rojo pardo. Es una de las cosas más fáciles de hacer en casa y un buen punto de partida.

¿Qué hace que una planta sea buena para teñir?

Encontrar las mejores plantas tintóreas exigió la experiencia de muchas generaciones: saber cuándo recolectarlas, cómo guardarlas y si se podían cultivar. Una buena planta tintórea suelta su color con facilidad, y el material teñido conserva el color mucho tiempo sin desteñirse con la luz ni con el lavado. Hoy este saber ya no es común, así que hace falta aprender y experimentar un poco.

Recolecta de forma responsable

Muchas plantas silvestres están protegidas y está prohibido recolectarlas, así que consulta primero las normas de tu zona. Si recolectas una planta no protegida, toma solo un poco de cada ejemplar, nunca la despojes por completo y deja mucho para otras personas y para la fauna; muchas bayas son un alimento de invierno vital para las aves.

También puedes encontrar plantas tintóreas en tu propio jardín y en la cocina: pieles de cebolla, hojas de zanahoria, cúrcuma, aguacate y cáscara de nuez. Lee cómo teñir con pieles de cebolla y cómo teñir con aguacate. Si prefieres no recolectar, nuestras plantas tintóreas naturales están listas para usar.

Secado y almacenamiento

La mayoría de las plantas tintóreas se pueden usar frescas o secas. Sécalas en un lugar sombreado y ventilado, extendidas o atadas en manojos y colgadas. Mantenlas lejos del sol, que apaga su color. Guárdalas enteras o troceadas en una bolsa de algodón o de papel hasta que las necesites. Las bayas frescas se pueden congelar.

Cómo teñir tela con plantas

Usa fibras naturales

Tiñe solo fibras naturales como lana, seda, algodón, lino y cáñamo. Los tintes vegetales no se fijan en las fibras sintéticas.

Haz el descrude de la tela

Primero, lava la tela en agua caliente con jabón o alcalina para quitar aceites y aprestos, así absorberá el tinte de manera uniforme. Usa unos 3–4 litros de agua por 100 g de fibra. Calienta la lana suavemente durante unos 30 minutos; el algodón y el lino pueden hervir a fuego lento durante una hora con un poco de carbonato de sodio. Aclara bien. Consulta cómo preparar la tela para el teñido natural.

Aplica el mordiente

Muchas plantas tiñen las fibras directamente, pero el color suele irse con el lavado. Tratar el textil con una sal metálica, un mordiente, hace que el color sea mucho más duradero. Hoy usamos alumbre y hierro; no recomendamos el cobre ni otros metales pesados. El mismo tinte da colores distintos con mordientes distintos.

Mordiente de alumbre para el teñido natural Carbonato de calcio para el teñido natural Mordientes y auxiliares para el teñido natural

Puedes aplicar el mordiente antes, durante o después del teñido:

  • Antes del teñido (premordentado): disuelve el mordiente en agua tibia, dilúyelo en una olla, añade la tela mojada y calienta durante 30–60 minutos; luego aclara. Así se obtienen los colores más limpios.
  • Durante el teñido: disuelve el mordiente aparte y mézclalo en el baño de tinte antes de añadir la tela mojada. Asegúrate de que no quede polvo sin disolver en el fondo, porque puede causar manchas.
  • Después del teñido (posmordentado): pon la tela teñida en la solución de mordiente sin aclararla, calienta durante 30–40 minutos y luego aclara. Es lo habitual con el hierro para oscurecer los colores.

Los baños de mordiente se pueden reutilizar: repón cada vez más o menos la mitad de la cantidad original. Para más detalles, lee nuestra guía de mordientes para tintes naturales.

Tiñe la tela

Usa ollas y cubos de acero inoxidable o esmaltados. Trocea el material vegetal, hiérvelo a fuego lento en agua para extraer el color y cuélalo. Añade la tela mojada y calienta hasta lograr el tono que buscas. Los colores salen más intensos y duraderos si dejas enfriar la tela en el baño y luego la vuelves a calentar; puedes repetirlo durante uno o dos días. Para un tono aún más oscuro, saca la tela, déjala secar sin aclarar, devuélvela al baño y caliéntala otra vez.

Plantas con tanino

Las partes de plantas ricas en tanino, como las agallas de roble, la corteza de roble, de aliso, de abedul y de abeto, dan marrones duraderos incluso sin mordiente. También ayudan a fijar otros tintes, sobre todo en fibras vegetales, aunque añaden un matiz pardo a los colores originales.

Pétalos de cártamo para el teñido natural Agallas de roble enteras para el teñido natural Agallas de roble verdes en polvo, un tanino natural

Sigue aprendiendo: Tintes naturales: guía completa · 12 tintes naturales para tela · Tintes que no necesitan mordiente

Regresar al blog

Deja un comentario

Ten en cuenta que los comentarios deben aprobarse antes de que se publiquen.